Bahidorá 2026 se vivirá este mes de febrero con una gran selección de música y varias sorpresas para todos los asistentes y fans del festival. Esta nueva edición presenta un apartado nuevo llamado Isla B donde se creará un espacio de bienestar y presencia.
Cada año se busca que los fans de la música dejen atrás la rutina y se reúnan en Las Estacas. Todo para celebrar lo que los une, honrar lo que los rodea y regresar a la ciudad después de un fin de semana lleno de magia y conexión.
Isla B, el espacio en Bahidorá 2026 para los amantes de lo sensorial
Este año, Isla B busca explorar el cuerpo, la respiración, la danza, el sonido, el movimiento y el silencio. En este espacio el ritmo baja para que la experiencia se vuelva más nítida. Donde el festival lo apunta como “un paréntesis creado para sentir, recordar y renacer”.
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Es un territorio donde la conexión fluye, un espacio de encuentro corporal y sensorial se entrelazan experiencias que abrazan desde la respiración hasta el sonido que se suma a todo lo demás dentro de Bahidorá 2026.

¿Qué actividades habrá en Isla B?
Isla B tendrá varias opciones para quienes buscan conectar con su “yo” interior con meditaciones, prácticas corporales, talleres ancestrales, rituales sonoros y exploraciones creativas que invitan a volver al centro.
En este espacio se busca trabajar con meditaciones en movimiento de Introspecta guiadas por Lina Cano, propuestas de yoga con Yoga Psicosomático x Paulina Ustarán, Yoga Flow & Stretch x Sonia Seger, danza con Shakti Dance x Ananda Valuet, y experiencias complementaria con la Danza Africana de Momo N’Diaje.
Además habrá talleres de percusión guiados por Jerónimo Zoe, conciertos inmersivos como el de Marcia Valverde y un concierto Ritual x Rio Vasuveda y la Danza del Venado x Michelle Félix, entre otras sorpresas.

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Bahidorá 2026 extiende su experiencia de bienestar hacia el corazón del festival, por lo que Isla B no es solo un programa de actividades, es un refugio dentro del evento, un canto colectivo donde el cuerpo, la respiración, la tierra y el sonido nos recuerdan quienes somos cuando bajamos el ruido.

