Muchos ya tienen a Ticketmaster hasta la coronilla, más con lo que sucedió este fin de semana con el escándalo de los boletos de Bad Bunny, sin embargo, las problemáticas de la compañía no es algo que se remonte a este año solamente, sino que constantemente ha ido perdiendo la confianza de los consumidores mexicanos hasta el punto de ser denominado un fiasco.
Si quieres comprar boletos para algún evento, sea deportivo o artístico sí o sí Ticketmaster los tiene y es la única manera en la que podrás conseguirlos. Y aunque esto presenta un problema por el monopolio que representa la compañía, no es lo peor que ha hecho. Quizás las personas podrían aguantar eso si al menos no existieran problemas a la hora de entrar a un evento.
¿Ticketmaster siempre fue un fiasco?

Con el poder vienen responsabilidades, eso dijo el tío Ben en algún momento y al parecer Ticketmaster no ha tomado tan en serio esas palabras. Ticketmaster ha ido creciendo a lo largo de los años, convirtiéndose en prácticamente la única manera en la que los artistas pueden vender sus boletos para un público amplio y, al mismo tiempo, que los fans puedan conseguir esos boletos para ver al grupo o al artista que aman. Y con la falta de opciones, de competencia, entonces llega una zona de confort en la que la compañía al parecer está desde hace mucho. Sin embargo, en un principio las cosas no estaban tan mal, al menos no como ahora, pues ni siquiera el precio de los boletos era tan alto.







