Los Rolling Stones nacieron hace 59 y a lo largo de estos años han encontrado la manera de llevar un buen ambiente sobre los escenarios como lo hacían en 1962. Eso no los ha salvado a los integrantes de los rumores que los señalan de tener problemas personales entre ellos, y hasta se dice que hacen ‘esfuerzos’ para no molestarse, como usar un cenicero que aspira el humo de los cigarros para no afectar a Mick Jagger. Sin embargo, durante un concierto en 1981, Keith Richards demostró que la banda británica es su familia al defender a guitarrazos a Jagger de un fan que lo quería agredir.
Una de las bandas más influentes de toda la historia del rock sería difícil decir que no han vivido ni han experimentado nada arriba de un escenario, sin embargo, lo que pasó en esa presentación de principios de los ochenta los dejaría marcados a ellos y a sus instrumentos.
Keith Richards defiende a Mick Jagger
Todo sucedió el 18 de diciembre de de 1981 en Hampton, Virginia, los Rolling Stones cerraban el concierto con “(I Can’t Get No) Satisfaction’ cuando de repente un sujeto se subió al escenario. Según palabras de Keith Richards, la seguridad todavía no ponía manos a la obra para sacar al hombre, quien se dirigía hacia Mick Jagger.






